La crisis no debe conllevar la renuncia a la calidad

039_LlComeronLa limitación de recursos no debe ser motivo para hacer una arquitectura de menor calidad. Si mantenemos esta voluntad y ambición colectivas, con menos recursos podremos hacer mejores edificios y espacios públicos

La celebración a primeros de octubre del Día Mundial de la Arquitectura y el Hábitat ha hecho que durante este mes se estén organizando una serie de actos para promover los valores que representan y concienciar sobre su relevancia en nuestra sociedad.

La creación y transformación de los espacios de residencia, trabajo y ocio, públicos y privados, va generando el escenario de nuestras vidas y relaciones personales, condicionando y haciéndolas que se conviertan también una manifestación de identidad colectiva. Es en los lugares donde se ha logrado poner en primer plano estos valores de la arquitectura donde las ciudades han convertido en un factor esencial de lo que durante tantos años hemos definido como “estado del bienestar.

En muchos períodos de nuestra historia, y de forma particular desde la recuperación democrática, en Catalunya hemos apostado claramente por un modelo que , incorporando estos valores , promueve la convivencia de los ciudadanos . Y esto nos es reconocido en todo el mundo , como lo demuestra el hecho de que los visitantes de Barcelona , año tras año , sitúen la arquitectura como el aspecto mejor valorado de la ciudad .

Edificios y espacios públicos deben ser técnicamente eficientes y funcionales , pero a la vez – con las palabras que el poeta Paul Valéry ponía en boca de un arquitecto griego- “han de conmover los hombres” . Esta doble naturaleza, técnica y humana, ha sido consustancial a la creación y transformación de las ciudades y sus componentes, y es también el reto contemporáneo de la arquitectura.

Ahora que la grave situación económica nos obliga a repensar el modelo de sociedad que queremos para el futuro, la arquitectura debe responder a una política pública que garantice, entre otros, el derecho a la vivienda digna y adecuada. La limitación de recursos no debe ser motivo para hacer una arquitectura de menor calidad . Si mantenemos esta voluntad y ambición colectivas , con menos recursos podremos hacer mejores edificios y espacios públicos.

La transformación del parque edificado y de los espacios públicos existentes para adaptarlos a las nuevas necesidades de nuestra sociedad nos da ahora la oportunidad y el deber de seguir impulsando la mejora de las condiciones de nuestro hábitat. Seguro que la futura ley catalana de arquitectura establecerá un marco legal para darle solidez.

Los arquitectos trabajamos para promover el bienestar de las personas, la sostenibilidad y la utilidad social de nuestro entorno. Este es nuestro compromiso.

10/23/13 – LLUÍS COMERÓN

FUENTE : elpuntavui.cat