Si eres autónomo no olvides contabilizar estos gastos

Untitled-1Ser autónomo en este país no es tarea sencilla, ni mucho menos. Los pagos se retrasan (ni qué decir tienes que debes tenerlos todos bien controlados porque te tocará reclamar facturas más de una vez), el pago mensual de autónomos hace polvo cualquier economía (y pagas esa cantidad independientemente de lo que ingreses, no como sucede en otros países como UK u holanda), no existen ayudas… Así que conocer cuáles son los gastos que puedes deducirte te vendrá de perlas. Los expertos de optima financial planners nos lo aclaran.

Si trabajas desde casa como autónomo, puedes deducirte como gasto una parte proporcional de la casa. También, el coche si lo utilizas para trabajar, o los tickets de taxi, billetes de avión, etc. Eso sí: para deducirte esos gastos debes tener en cuenta primero que han de cumplir unos requisitos:

– “El bien (por ejemplo, la casa) debe estar afecto a la actividad. Es decir, debe ser usado en el ejercicio de la actividad profesional. Es posible afectar un bien solo parcialmente a la actividad, como es el caso de la vivienda habitual, cuando usas parte de la misma como oficina”, comenta Isca Noguera, de la auditoría financiera de optima financial planners.

 El gasto debe estar justificado. “La forma más común de hacerlo es a través de la factura, permitiéndose otros documentos siempre que cumplan la normativa tributaria. Las facturas deben guardarse durante un plazo de 4 años, que es el periodo establecido por la ley”, añade Noguera.

– Que el gasto esté contabilizado.

Cumplidos los anteriores, los cuatro tipos de gastos que puedes deducirte como autónomo son:

1.- La vivienda: si tu negocio está en tu casa, los gastos de ésta podrán ser deducidos en proporción al uso que hagamos para el desarrollo de la actividad. “el IBI puede ser prorrateado sin ningún problema, más difícil es hacerlo con la luz, el agua, porque es difícil determinar qué parte utilizamos en la actividad”, comenta. Esto es válido también para la parte proporcional de los gastos de comunidad, los seguros, los intereses del préstamo hipotecario. Ojo: “esto puede hacerse siempre y cuando no apliques deducción por vivienda habitual en el IRPF. El mismo gasto no es deducible dos veces, si aplicamos la anterior deducción, no podemos deducirnos los intereses de la hipoteca”, aclara

2.- Coche: los vehículos son considerados bienes indivisibles, no cabe la posibilidad entonces de afectación parcial. “si queremos deducir los gastos que genere, debe ser usado exclusivamente para nuestra actividad”, añade.

3.- IVA soportado: este IVA será deducible en el IRPF cuando no pueda ser deducido a través de las declaraciones de IVA. “esto sucede en el caso de actividades exentas como la medicina o la educación, o algunas acogidas a regímenes especiales”, explica Noguera.

4.- Gastos de viaje y representación: podrán deducirse los gastos de transporte público (taxis, avión, tren…), estancia en hoteles y gastos de manutención (comidas, cenas). Aunque siempre deberá acreditarse el carácter profesional. “el gasto en comidas de trabajo es uno de los más controvertidos, conviene que se limite a la lógica de la actividad”, finaliza.

Artículo escrito por Lucía Martín, colaboradora de idealista news
FUENTE: idealista.com