La reforma fiscal: más impuestos a la propiedad, menos ayudas al alquiler

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072_habLa reforma fiscal ha sido uno de los caballos de batalla políticos del año. El ministro de hacienda, Cristóbal Montoro, ha tenido que luchar incluso contra miembros de su propio partido para sacar adelante una legislación que castiga especialmente a la vivienda: el trato fiscal que recibirán la venta y alquiler de casas variará a peor a partir del 1 de enero de 2015.

Aunque casi sobre la bocina Montoro dio marcha atrás a la eliminación de los coeficientes de abatimiento después de que gestha e idealista news denunciasen que la medida afectaría potencialmente a 31,7 millones de propietarios españoles, la realidad es que la mayoría de los propietarios españoles pagarán más impuestos por la venta de sus propiedades a corto y medio plazo.

El ‘trampantojo’ de los coeficientes

El gobierno finalmente mantendrá los coeficientes de abatimiento aunque con límite global de 400.000 euros por transmisiones realizadas a partir de 2015, ya sean viviendas, acciones o cualquier otro tipo de bienes muebles o inmuebles.

Esto, para la fiscalista Elena Serrano, abogada y fundadora del despacho eslawyer, supone ‘de facto’ una eliminación de los coeficientes ya que en el momento que cualquier ciudadano sobrepase el límite ya no se podrán aplicar nunca más. “Es una situación menos ventajosa y supone el final definitivo del sistema”, asegura.

Esto es, si un contribuyente vende una vivienda adquirida antes de 1995 por 300.000 euros, los coeficientes de abatimiento se aplicarán sobre este importe y aún dispondrá de 100.000 euros más para la venta de cualquier otro inmueble o activo adquirido antes del 31 de diciembre de 2014 sobre los que podrá aplicar también los coeficientes. a partir de ese momento llegará el temido ‘hachazo’ fiscal con el que se puede llegar a pagar hasta un 55% más.

Además, por si no fuera suficiente palo, el texto definitivo de la reforma del irpf recoge la eliminación definitiva de los coeficientes de actualización monetaria, que sirven para corregir el efecto de la inflación sobre el valor de los inmuebles, lo que significa que ya no se tendrá en cuenta que un euro hoy no vale lo mismo que hace diez años.

Desincentivando el alquiler

Pero la reforma fiscal no castiga únicamente a propietarios que quieran vender su vivienda, también a quienes alquilan: los de pisos arrendados a menores de 30 años verán reducida su exención a la mitad, del 100% al 50% a partir del próximo 1 de enero.

Eso sí, la eliminación de las deducciones solo se aplicará a alquileres firmados a partir de 2015, por lo que la supresión únicamente afectará a nuevos alquileres.

Según la mayor parte de los expertos del sector, esta medida desincentivará el alquiler. además, podría provocar que hasta 300.000 alquileres no se declarasen, con lo que la agencia tributaria dejaría de ingresar 2.160 euros al año,según los datos la asociación para el fomento del alquiler y acceso a la vivienda (arrenta)

Mayores precios, menos ventas

La entrada en vigor de la nueva legislación alterará sin duda el mercado inmobiliario. para bbva research el aumento de los impuestos que sufrirá el vendedor de una casa se traducirá en una subida de los precios, junto a una posible reducción de las ventas y el consecuente incremento del número de casas vacías o en alquiler.

Además, desde la entidad advierten de la caída que podría registrar la recaudación por vivienda y apuntan a que habría sido más acertado incrementar la recaudación a través de una subida en el impuesto de bienes inmuebles (IBI).

FUENTE: idealista.com

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